#coffice – que es y cómo se toma

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#coffice – que es y cómo se toma

Si buscas un poco en Google sobre este concepto, podrás encontrar definiciones y artículos que hablan sobre “realizar un trabajo no relacionado con el café en una cafetería”, o “una tienda de café (coffee shop) usada como si fuera una oficina”, e incluso algunos periódicos como The Guardian se aventuran a cuestionarse sobre si el #coffice es el futuro del trabajo o la evolución de las oficinas.

No planeo tomar partido de una definición o de otra, pero si quiero contarles cómo el #coffice hace parte de mi estilo de vida y mencionarles porque lo considero una de las mejores prácticas a adoptar, si estas al igual que yo, construyendo una vida de nómada digital

Todo empezó con los constantes viajes en los que comúnmente me veo envuelto, ya sea porque alguna de mis aventuras empresariales así lo requiera (viajes de negocios) o mi síndrome del viajero eterno me lo demanda (viajes de placer), y aunque trato de mantenerme muy enfocado en el objetivo de cada viaje que realizo, siempre termino agregándole placer a los viajes de negocio y viceversa; la razón aun la conozco bien, quizás sea el el hecho de que disfruto tanto viajar cómo emprender y de qué la línea que divide una cosa de la otra en mi vida, es tan delgada, que la cruzó todo el tiempo sin darme cuenta.

El hecho es que cuando te mueves constantemente, la definición de oficina cambia, los mecanismos de contacto con tus socios y compañeros evolucionan y tus gustos y pasiones se manifiestan demandándote que en cada nueva ciudad, busques alternativas para sentirte confortable; en mi caso, empecé sentándome en los espacios que tienen destinados los hostales para trabajar con el portátil o en el comedor de la casas donde me estuviera hospedando y aunque las primeras semanas estuvo bien, poco a poco el ver las mismas paredes o lidiar con la misma silla me hacían sentir un poco agobiado.

Así que empecé a salir a la calle, primero con la excusa de comprarme un buen café y realizar una pausa, luego en busca de un lugar adecuado para leer un libro o revisar algo de trabajo que pudiera ser abordado desde la tablet o el celular; lo importante aquí es que al tomar la calle y observar la manera en que otras personas se desenvuelven, empecé a notar que algunos de ellos llevaban sus portátiles y pasaban todo el tiempo inmersos en la pantalla.

Ver esto era extraño y nuevo para mí, pues podían ser cuatro personas en una mesa y no hablan entre ellos, luego empecé a notar personas acompañadas solamente por su computador y fue entonces cuando comprendí que muchas tiendas de café habían descubierto que hay centenares de personas que hacen teletrabajo y son excelentes clientes… y que lo mejor que podían hacer, era adaptar los espacios para que ellos se sintieran cómodos al pasar varias horas allí trabajando y consumiendo sus productos y servicios.

En ciudades principales como Medellín, Bogotá, Quito, Lima, Santiago, San Francisco, San José o Houston, por mencionar solo algunas; las grandes tiendas de café como Starbucks la tienen clara: hay una excelente conexión a internet, las sillas son cómodas, existen tomacorrientes para cada puesto de trabajo y nadie está constantemente preguntándote si quieres algo más o si ya te vas a ir.

Al volver a Armenia, y puesto que habíamos tomado la decisión de cerrar nuestras oficinas , ya que pasábamos más tiempo fuera de la ciudad que en casa, la búsqueda de en donde trabajar similar a como lo hacía mientras viajaba, empezó. Inicie buscando un espacio de coworking y no encontré; así que me di a la tarea de visitar varias tiendas de café. Encontré que la mayoría de ellas tienen una infraestructura diseñada para que pases máximo una hora y la incomodidad de la silla te saque corriendo, otras tienen instalaciones más cómodas pero sin conexión a internet y aquellos que tienen internet, generalmente te demandan consumir algo cada 30 minutos o el mesero y el barista empiezan a mirarte con desdén; así que por ese entonces me figuró hacer home office.

Después de 8 semanas de alto acuartelamiento, mi mente empezó a desvariar, la ausencia del contacto y el relacionamiento con otros seres humanos me pasó factura y ya sin nada más que hacer, me di de nuevo a la búsqueda de tiendas de café donde fuera posible hacer #coffice; para mí fortuna en esta ocasión sí encontré lugares en donde aunque aún no entienden muy bien el concepto, se dan cuenta de que pasó varias horas allí y consumo varios productos, regularmente no llegó solo, regresó varias veces a la semana o al mes y le cuento a otras personas de su establecimiento… ¿Qué mejor cliente pudieran tener?

Para estas fechas ya cuento con al menos cinco cafés (El Compadre, Las 3 Tazas, Expedición Café, La Cabra Loca y Camino al Cielo) que me agradan para hacer #coffice y los visitó semana a semana; construí un mapa para compartir con ustedes los lugares que descubrí y cree mi propia definición de #coffice:

#coffice = café rico + internet aceptable + sillas cómodas + tortas + buen casting + amigos + trabajo duro + pausas activas desatrasando cuaderno.

… y ustedes ¿ya hacen #coffice? ¿Dónde? ¿Cómo ha sido su experiencia? ¿Alguna sugerencia para el mapa?
 

Mapa de lugares en el Quindío para hacer #coffice


 

Algunos recuerdos de mi paso por los cafés

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